Los diputados autonómicos de Baleares, Idoia Ribas y Agustín Buades, junto con la consejera insular de Menorca, Maite de Medrano de Olives, han responsabilizado a la cúpula de VOX de ser los “únicos culpables de dinamitar el partido”.
En una rueda de prensa en el Parlament de les Illes Balears, los tres dirigentes —integrados en una asociación en calidad de presidente, vicepresidente y delegada en Menorca— han rechazado como “intolerables” las acusaciones de estafa vertidas contra ellos por el secretario general de VOX, Ignacio Garriga, y difundidas por los medios de comunicación.
Denuncian maltrato interno y prácticas “tóxicas”
En su intervención, Idoia Ribas aseguró que existen “decenas de cargos por toda España obligados a dejar el partido o expulsados tras sufrir múltiples episodios de maltrato por parte de Garriga y el resto de la cúpula”.
La diputada relató situaciones que calificó como “prácticas tóxicas”, entre ellas mentiras internas, maniobras para enfrentar a dirigentes, la imposición de acuerdos políticos bajo falsas excusas y conspiraciones para apartarla del grupo. Ribas acusó a la dirección nacional de querer dinamitar la legislatura y forzar elecciones anticipadas en abril de 2024.
Además, señaló que los actuales dirigentes de VOX actúan movidos por “intereses económicos” y están conduciendo al partido hacia una derecha “populista y radical”, lo que definió como la “Deriva Buxadé”, en alusión al eurodiputado Jorge Buxadé. Ribas criticó que la incorporación al grupo europeo Patriots sitúe a VOX junto a partidos “proabortistas, prorrusos o defensores de los independentismos en Europa”, en contradicción —dijo— con la ideología fundacional de la formación.
Apoyo de Buades y De Medrano
Por su parte, Agustín Buades y Maite de Medrano respaldaron las declaraciones de Ribas y calificaron a VOX como una “estafa piramidal con estructura de secta”, cargando también contra la actual cúpula del partido.
COMENTA LA NOTICIA