La nueva infraestructura conectará áreas densamente pobladas de Palma con el municipio de Llucmajor, incluyendo paradas clave como el Hospital Universitario Son Llàtzer, el aeropuerto de Son Sant Joan, el polígono de Son Oms y zonas turísticas como s’Arenal o Platja de Palma. El proyecto entra ahora en fase de evaluación ambiental estratégica.
El Govern de les Illes Balears ha enviado el expediente a la Dirección General de Armonización Urbanística y Evaluación Ambiental, paso previo a la aprobación definitiva del estudio informativo. Este documento incorpora los informes sectoriales de las administraciones consultadas, así como las alegaciones presentadas y sus correspondientes respuestas.
En paralelo, está prevista la licitación de los contratos para redactar los proyectos básico y de ejecución de las obras, centradas por ahora exclusivamente en el tramo Palma–Llucmajor. Según las autoridades, la tramitación del tramo Llucmajor–Campos quedará pendiente para una segunda fase, dada la necesidad de reabrir el trámite de información pública y explorar alternativas de trazado.
Ajustes tras alegaciones y nuevo enfoque de trazado
Durante la fase de alegaciones, se ha descartado la opción inicial de trazar la línea paralela a la carretera Ma-19, por incompatibilidades entre dominios ferroviarios y viarios, según un informe del departamento de carreteras del Consell de Mallorca. Así, cuando se aborde el tramo hacia Campos, se requerirá un nuevo estudio informativo e información pública.
El trazado actual ha sido modificado en coordinación con los ayuntamientos de Palma y Llucmajor, integrando aportaciones de diferentes entidades. El nuevo recorrido combinará tramos en túnel y en superficie, garantizando conexión con puntos estratégicos del área metropolitana.
La futura línea partirá de una nueva estación en la zona del Conservatori, prevista como núcleo del futuro Distrito de las Artes de Palma, y se integrará con la estación Son Costa – Son Fortesa, actual enlace del tren de Inca y el metro al ParcBit. También incluirá paradas en zonas como Pere Garau, Son Gotleu y Son Güells.
Alta conectividad y previsión de 8,5 millones de usuarios
A partir de la estación de Son Güells, el trazado se desarrollará en superficie hacia el Hospital Son Llàtzer, el futuro recinto ferial de Palma y el nuevo instituto de la zona. Desde la zona de CLH, volverá a ir soterrado hasta el Coll d’en Rabassa, con conexión prevista en la terminal del aeropuerto de Son Sant Joan y la zona industrial de Son Oms.
Como otros polígonos como Son Castelló, Son Fuster, Marratxí o Inca, Son Oms contará con estación propia. La línea cruzará la autopista Ma-19 para adentrarse en Platja de Palma, donde se construirán tres paradas: la Porciúncula, Bellavista y s’Arenal, antes de llegar a Llucmajor, con estación intermedia en el polígono de Son Noguera.
En total, el recorrido tendrá 30 km de longitud, de los cuales casi 10 km serán soterrados. El trayecto Palma–Llucmajor se podrá realizar en 30 minutos; Palma–aeropuerto, en 12 minutos; y Llucmajor–aeropuerto, en 18. La conexión con Son Llàtzer será de solo 6 minutos desde Palma y 23 desde Llucmajor. Se estima una demanda anual de 8,5 millones de usuarios.
El presupuesto global del proyecto asciende a 811 millones de euros, e incluye tanto la redacción y ejecución de las obras como la adquisición de nuevos trenes eléctricos y la construcción de talleres.
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