Los cambios han mejorado el acceso a tratamientos y los resultados clínicos de los pacientes
El Hospital Universitari Son Llàtzer ha mejorado de manera significativa la atención a las personas que han sufrido un ictus tras actualizar su protocolo asistencial en la fase hiperaguda. La revisión de los procedimientos ha permitido reducir de forma notable el tiempo medio de actuación desde la llegada del paciente al centro sanitario.
En el desarrollo de estos cambios han trabajado de forma coordinada los servicios de Urgencias, Neurología, Radiología y Farmacia, con el objetivo de actuar con mayor rapidez ante una emergencia médica en la que cada minuto es decisivo. La actualización ha optimizado los circuitos internos y ha alineado la práctica clínica con la evidencia científica más reciente.
Reducción de tiempos clave
En los últimos meses, el hospital ha logrado reducir en más de un 50 % el tiempo necesario para iniciar el tratamiento del ictus, que ha pasado de 69 minutos a 28 desde la llegada del paciente. También se ha acortado de forma significativa el tiempo entre la entrada en el Servicio de Urgencias y la realización del escáner cerebral, una prueba clave para el diagnóstico, que ha pasado de 50 minutos a 18.
Asimismo, se ha reducido el tiempo necesario para organizar el traslado urgente a otro hospital cuando el paciente requiere tratamientos avanzados, como la trombectomía mecánica. Esta mejora permite que los pacientes lleguen antes al centro donde se les puede aplicar esta intervención.
Impacto en la evolución clínica
La actuación más temprana ha tenido una consecuencia directa en la evolución de los pacientes. Ha aumentado el número de personas que pueden beneficiarse de tratamientos específicos y han mejorado los resultados clínicos. Casi dos de cada tres pacientes han recuperado la autonomía antes del alta hospitalaria, mientras que la tasa de mortalidad se ha mantenido por debajo de la media estatal.
Una de las principales novedades se ha introducido en el circuito del Servicio de Urgencias, donde se han definido con mayor claridad los traslados tanto a la Unidad de Ictus como de regreso a Urgencias. Los pacientes pendientes de ser trasladados para una trombectomía mecánica permanecen ahora en Urgencias y no en la planta de hospitalización, lo que permite acortar los tiempos y evitar demoras.
Cambios en farmacia y neurología
En el ámbito farmacológico, el protocolo prioriza el uso de la tenecteplasa, un tratamiento más sencillo de administrar que facilita una actuación más rápida, especialmente en los casos que requieren un traslado urgente.
Además, el Servicio de Neurología ha reforzado el circuito de ingreso a la Unidad de Ictus mediante sistemas visuales que permiten identificar de forma inmediata el tipo de ictus y el lado del cuerpo afectado, mejorando la seguridad y la coordinación asistencial.
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