La Comisión de Seguimiento avala los resultados ecológicos y pesqueros del espacio protegido. Los datos constatan un aumento de la biomasa y avances en proyectos científicos.
La comisión analiza los datos de seguimiento y nuevos proyectos científicos
La Conselleria d’Agricultura, Pesca i Medi Natural, a través de la Direcció General de Pesca, ha convocado este martes la Comisión de Seguimiento de la Reserva Marina de la Badia de Palma, que ha avalado sus resultados ecológicos y pesqueros. La reunión ha reforzado la participación del sector en la gestión de las reservas marinas.
Según ha informado la Conselleria, este órgano forma parte del modelo de gobernanza participativa de las reservas marinas, consideradas una herramienta para regular los usos y la explotación de los recursos marinos, favorecer la regeneración natural y conservar los ecosistemas.
El director general de Pesca, Antoni M Grau, ha señalado que la gestión de las reservas debe contar con la opinión y el apoyo de entidades y profesionales vinculados a la pesca, y ha recordado que todas las reservas marinas disponen de una comisión de seguimiento para garantizar la participación pública.
Resultados del seguimiento científico
La Reserva Marina de la Badia de Palma, creada en 1982, es el área marina protegida más antigua de España. La reunión se ha celebrado en el Club Nàutic de s’Arenal con la participación de representantes del Govern, del Consell de Mallorca y del Ajuntament de Llucmajor, así como del sector pesquero profesional y recreativo, centros de buceo, clubes náuticos e instituciones científicas como el Centre Oceanogràfic de les Illes Balears-IEO y el Institut Mediterrani d’Estudis Avançats de les Illes Balears (IMEDEA).
Durante la sesión se analizaron los datos de seguimiento de las poblaciones de peces comerciales. La última campaña, realizada en abril de 2022, indica que la biomasa registrada en la reserva integral alcanzó los 2,7 kilos por 250 metros cuadrados, el triple que en el primer censo efectuado en mayo de 2000. En la reserva general se registraron 1,8 kilos por 250 metros cuadrados y en las zonas de control, 1,2 kilos, lo que supone incrementos del 200 % y del 160 %, respectivamente, respecto a hace veintidós años.
Los datos corresponden a una zona muy oligotrófica y sin áreas rocosas, con una biomasa potencial máxima reducida. Según Grau, los resultados confirman el aumento de peces y de su tamaño, con efectos sobre la sostenibilidad de la pesca artesanal.
Proyectos sobre elasmobranquios e inteligencia artificial
En la reunión se presentaron dos proyectos científicos liderados por el IMEDEA (CSIC-UIB). Uno de ellos ha identificado la reserva como espacio de reproducción de elasmobranquios, como rayas y tiburones. Mediante telemetría acústica se han seguido los movimientos de los ejemplares y se han detectado patrones migratorios, con especies que recorren la costa de Mallorca y regresan cada primavera a zonas concretas como el cap Enderrocat para reproducirse.
El segundo proyecto, desarrollado en colaboración con la Direcció General de Pesca, consiste en un sistema basado en inteligencia artificial para estimar automáticamente la talla de los peces a partir de imágenes de capturas recreativas. El sistema ha sido validado con la participación de pescadores voluntarios mediante el diario de pesca recreativa y tiene como objetivo mejorar la calidad de los datos pesqueros.
En paralelo, los estudios sobre la pesca del raor en la reserva indican capturas medias de 23 individuos por pescador y jornada, por encima de los 18 ejemplares que los propios pescadores consideran un nivel óptimo.
Actividad regulada y revisión de límites
En cuanto a la actividad profesional, en la reserva operan embarcaciones artesanales de la Confraria de Pescadors de Palma, principalmente entre enero y abril, dirigidas al jonquillo, mientras que el resto del año no se registra actividad. En pesca recreativa hay 663 embarcaciones registradas y 80 pescadores submarinos, aunque la actividad real es reducida. El buceo mantiene una tendencia de incremento moderado, con 2.700 inmersiones registradas en 2025.
Durante la sesión también se abordó la actualización del límite occidental de la reserva, definido en 1982 mediante un sistema cartográfico y batimétrico actualmente obsoleto. La Conselleria tramitará una propuesta para sustituir la referencia batimétrica por líneas rectas sobre el trazado vigente.
Las reservas marinas son figuras de conservación pesquera destinadas a regular los usos y la explotación de los recursos marinos, con el objetivo de favorecer su regeneración y mantener la pesca de artes menores. En Baleares existen doce reservas marinas que suman más de 63.700 hectáreas y concentran más de 73.000 inmersiones anuales.
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