El RCD Mallorca llega a la última jornada de LaLiga prácticamente condenado, aunque todavía mantiene una mínima opción matemática de salvar la categoría. Tras la derrota ante el Levante UD y los triunfos de sus rivales directos, el conjunto bermellón necesita una combinación de resultados muy concreta para evitar el descenso a Segunda División.
La permanencia del Mallorca pasa, en primer lugar, por ganar obligatoriamente al Real Oviedo en Son Moix. Cualquier otro resultado enviaría automáticamente al equipo de Martín Demichelis a Segunda División.
Pero incluso ganando, el Mallorca dependerá de lo que ocurra en otros tres estadios. Las únicas dos combinaciones que mantendrían vivo al conjunto balear serían las siguientes. En el primer supuesto, además del triunfo del Mallorca, es necesario también una victoria del Girona frente al Elche, un triunfo del Getafe ante Osasuna y que el Levante puntúe (gane o empate) su partido contra el Betis.
Hay otra opción, pero parece imposible. Y pasaría por una derrota de Osasuna, que el Levante puntúe y, aquí viene lo difícil, que el Mallorca gane por 7 goles de diferencia al Oviedo. (En ese supuesto imposible, la diferencia de goles entre el Mallorca y Osasuna tendría que ser +8, por lo que también valdría cualquier resultado que arrojara ese dato. Por ejemplo, un triunfo del Mallorca 5-0 y una derrota de Osasuna por 3-0). En esta caso, el resultado del Girona-Elche sería indiferente.
Matemáticamente existen dos escenarios
La situación del Mallorca es tan límite que únicamente esas dos combinaciones concretas de resultados evitarían el descenso. El equipo balear ha llegado a este escenario tras un hundimiento inesperado en las últimas jornadas, con solo un punto de los últimos nueve posibles y una cadena de errores que ha dejado al club al borde del precipicio.
La derrota ante el Levante terminó de complicarlo todo. El Mallorca ofreció una imagen muy pobre en Valencia y quedó muy tocado tanto en lo futbolístico como en lo anímico. Ahora, el equipo necesita ganar y esperar una carambola prácticamente perfecta.
Es verdad que hay un detalle esperanzador. Y es que los tres “aliados” del RCD Mallorca en la última jornada necesitan obtener resultados positivos y eso le conviene al equipo balear. Girona, Getafe y Levante necesitan los puntos para cumplir sus objetivos.
Son Moix se prepara para una tarde dramática
El encuentro ante el Real Oviedo podría convertirse en la despedida del Mallorca de Primera División. La afición bermellona afronta la última jornada entre la resignación y una mínima esperanza alimentada únicamente por las matemáticas.
El técnico Martín Demichelis ya reconoció tras la derrota en Valencia que la situación es extremadamente complicada, aunque pidió competir hasta el final y cerrar la temporada con dignidad.
La salvación todavía no es imposible. Si nos aferramos a las matemáticas hay un 4% de posibilidades. Pero ahora mismo depende de una combinación de resultados que parece más cercana al milagro que a la lógica futbolística.
COMENTA LA NOTICIA