La Conselleria d’Agricultura, Pesca i Medi Natural y representantes de las cofradías de pescadores de Menorca y norte de Mallorca acordaron actuar conjuntamente ante la Administración del Estado. El sector muestra su oposición a la ampliación de las zonas vedadas al arrastre y a la pesca de la langosta en el canal de Menorca.
Reunión en Ciutadella para abordar las nuevas restricciones pesqueras
El conseller de Agricultura, Pesca i Medi Natural, Joan Simonet, y el director general de Pesca, Antoni M. Grau, se han reunido en Ciutadella con representantes de las cofradías de pescadores de Menorca y del norte de Mallorca para tratar las nuevas restricciones a la pesca profesional planteadas por la Administración del Estado en el canal de Menorca. En el encuentro también han participado la consellera d’Economia i Serveis Generals del Consell Insular de Menorca, Maria Antònia Taltavull, y el presidente de la Federació Balear de Confraries de Pescadors, Domingo Bonnín.
Según la Conselleria, existe una oposición total a la ampliación de las zonas vedadas al arrastre y a la pesca de la langosta, al considerar que esta ampliación no está justificada por los valores que motivaron la protección del espacio ni por la información científica analizada por la Direcció General de Pesca. Esta información, señalan, indica que las condiciones han mejorado de forma significativa desde 2016.
Preocupación por el impacto en las flotas afectadas
Durante la reunión, se ha advertido de las posibles consecuencias que podría tener la reducción de los caladeros disponibles para las flotas de Ciutadella, Alcúdia, Pollença y Cala Rajada. En este sentido, Joan Simonet expuso que la Conselleria se opone a la ampliación planteada y la considera desproporcionada, al entender que no está respaldada por la información científica analizada.
El conseller recordó que las restricciones vigentes protegen los hábitats que motivaron los cierres de 2016 y que cualquier modificación debe acreditar su necesidad y valorar las consecuencias para la flota afectada. La Conselleria insiste en que las decisiones deben tener en cuenta tanto la protección de los hábitats marinos como el mantenimiento de la actividad pesquera.
Acción coordinada ante la Administración del Estado
La Conselleria y los representantes del sector pesquero han acordado actuar de manera coordinada ante la Administración del Estado para manifestar su oposición a las nuevas restricciones. La Conselleria ha reiterado que comparte las preocupaciones del sector y que apoyará sus reivindicaciones ante el Estado con el objetivo de defender los intereses de las flotas afectadas.
El canal de Menorca es considerado un espacio de elevado valor natural y pesquero, identificado por la Direcció General de Pesca como la pesquería de langosta más importante de las Illes Balears. El espacio marino de la red Natura 2000, de competencia estatal, abarca aproximadamente 3.353,5 kilómetros cuadrados, una extensión superior al paso marítimo entre Mallorca y Menorca.
Marco de protección desde 2016 y posición de la Conselleria
Desde 2016, una orden ministerial prohíbe el arrastre en dos áreas de unos 1.300 kilómetros cuadrados del canal de Menorca para proteger los fondos coralígenos y los mantos de rodolitos, formados por algas calcáreas. La Conselleria reconoce la necesidad de proteger estos hábitats en cumplimiento de la normativa europea, y centra su discrepancia en la ampliación de las zonas actualmente cerradas.
La norma de 2016 diferenció los fondos según la cobertura de rodolitos, con un criterio de presencia predominante. La Direcció General de Pesca considera que la zonificación debe responder a la distribución y características de los hábitats protegidos y que la presencia dispersa de rodolitos no justifica, por sí sola, la extensión de los cierres.
Seguimiento científico y revisión de las medidas
El seguimiento del Institut Espanyol d’Oceanografia ha documentado la recuperación de hábitats vulnerables tras las prohibiciones de arrastre. En esta línea, el director general de Pesca, Antoni M. Grau, ha subrayado que cualquier revisión debe tener en cuenta estos resultados y las medidas ya vigentes, y basarse en una cartografía actualizada y en una evaluación de las consecuencias para la actividad pesquera.
Joan Simonet y Antoni M. Grau han insistido en la importancia de que cualquier modificación de las restricciones actuales esté avalada por criterios científicos y contemple tanto la protección de los hábitats marinos como el impacto sobre la flota. Asimismo, han destacado la necesidad de contar con la participación de los pescadores afectados en la definición de estas medidas.
Cogestión y viabilidad de la pesca profesional
Durante el encuentro también se han abordado otras cuestiones de interés para el sector pesquero relacionadas con el desarrollo de su actividad. La Conselleria y los representantes del sector han coincidido en la importancia de continuar con el trabajo de cogestión para garantizar la viabilidad y la rentabilidad de la pesca profesional en las Illes Balears.
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