Julio Iglesias ha emitido en las últimas horas un comunicado público en su red social Instagram en el que critica duramente a la Fiscalía de España por negarle el acceso formal a una denuncia en su contra, así como por impedirle ejercer su defensa dentro del procedimiento judicial correspondiente. Ante esta situación, el artista afirma verse obligado a pronunciarse públicamente para defender su honor y exponer lo que considera una “absoluta falsedad” de los hechos denunciados.

Según el comunicado, este sería el único medio que le permite ejercer legítimamente su derecho a la defensa y dejar constancia pública de su versión de los hechos. Iglesias sostiene que cuenta con pruebas que desmienten las acusaciones, entre ellas comunicaciones de WhatsApp que, según indica, fueron enviadas por las denunciantes tanto durante como después del tiempo en que trabajaron en su casa.
El cantante afirma que las pruebas contradicen las denuncias
En su declaración, Julio Iglesias asegura que dichas comunicaciones evidencian que la información difundida carece de veracidad y acusa a las denunciantes de incurrir en contradicciones. El artista lamenta que “la mentira y la desinformación se utilicen como armas para atacar a personas”, y subraya la gravedad de que estas herramientas se empleen en su contra.
El comunicado también pone el foco en lo que describe como una campaña de manipulación mediática, a la que afirma estar siendo sometido. Concluye destacando que “todo tiene un límite” y que es necesario desenmascarar lo que califica como “falsedades” y contar la verdad.
Julio Iglesias presenta conversaciones de WhatsApp como prueba
Para respaldar su versión, el artista anuncia que ha adjuntado algunas de las conversaciones de WhatsApp que, según sus palabras, ponen de manifiesto la incoherencia de las denuncias presentadas en su contra. Estas pruebas buscan demostrar la presunta falta de consistencia en los testimonios y revelar una posible campaña de desprestigio hacia su persona.




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