Aparte de ser una canción del Dúo Dinámico, es una realidad. La canción habla de una fugaz relación de verano, pero yo me refiero al final de una etapa, a nivel social. Me explico, el final del verano, ha de suponer normalizar la convivencia con el COVID, y empezar de nuevo a hacer vida normal, es decir trabajar y también divertirse; ¡Como no!.
Hay que dejar atrás los miedos y encarar con ilusión nuestros proyectos e ilusiones. Que la pandemia se ha llevado muchas cosas por delante, es cierto, pero también sucedió con las guerras, por ejemplo, que sufrieron generaciones anteriores. Toca levantarse y luchar, no hay otra.
Pongamos un ejemplo histórico: Alemania después de la segunda guerra mundial, me refiero a la República Federal, fue capaz de levantarse y forjar un milagro económico que impresionó al mundo.
Y en lo deportivo, de ganar el Campeonato del Mundo de Selecciones de 1954, solo nueve años después de la guerra. Esa Selección en la final, se impuso a la todopoderosa Hungría de Puskás, por tres goles a dos.
Es evidente que este hecho representó un hito en la población de la República Federal, que se dedicó a trabajar, trabajar y trabajar, hasta lograr ser la potencia económica de hoy en día y el corazón, junto a Francia, de la Unión Europea.
Dificultades las tuvieron todas. Solamente Estados Unidos confió abiertamente en que Alemania podía resurgir como una potencia económica y no belicista. Se partió el país en dos Estados después de la guerra y hasta 1989 no se recuperó la integridad del país.
Así que, recordando este ejemplo, solo nos queda aprender y apretar los dientes para seguir con nuestras vidas y tirar para adelante, aun cuando la pandemia siga activa.
Andreu Rotger Fullana
Abogado especialista en derecho penal
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