Alejandro VidalColaboradoresOpinión

Billete al descenso

Compartir
Luis Orejuela debutó con el Mallorca.
Compartir

Si no lo había hecho antes, el Mallorca sacó ayer billete para viajar a Segunda División en clase preferente. No era el momento para cambios de dibujo ni experimentos. Demichelis, probablemente más influido por las victorias del Levante, Sevilla y Espanyol que consciente de las limitaciones de los suyos, quiso apostar por la juventud, Orejuela, y la ciencia, Morlanes, Darder y Mascarell, con un cambio de dibujo, esta vez un 4-3-3, seguramente poco ensayado. La segunda aventura del técnico en la que remueve todo el equipo para suplir una baja, en esta ocasión la de Samu. No salió bien en Vitoria y aún peor en el Coliseum, donde Bordalás había estudiado bastante mejor a su invitado que el argentino a su anfitrión.

La presión adelantada que había concedido réditos en partidos precedentes la llevó a cabo el Getafe, que convocó con ella el fantasma de aquel equipo que dejó Arrasate. Pases horizontales sin objetivo definido para el fútbol combinativo que moría inevitablemente al alcanzar el círculo central después de interminables pases entre David López y Valjent, sin encontrar movimiento ni línea de pase para ganar terreno enemigo. Todos los duelos se tiñeron de azul hasta recordar lo fácil que es para cualquier contrincante batir la portería mallorquinista. Un problema, el del concepto defensivo, que el sustituto del de Berriatua en el banquillo no ha logrado inculcar desde hace ya 10 jornadas.

Con nada, los madrileños se encontraron con el lance decantado a su favor. Les bastó un poco más de intensidad, ninguna concesión y una idea precisa del trabajo colectivo e individual en medio del desbarajuste imperante en la escuadra balear: un flan en la retaguardia, ninguna creatividad en el centro del campo y un ataque anulado por las bandas y Muriqi, solitario, cual náufrago en el océano. Imagen evidente de un serio aspirante a Segunda División, cuyas costuras provisionales saltaron por los aires.

Si el comienzo había sido malo, los cambios empeoraron el paisaje. Con medio equipo de inferior categoría y relevos de alguna incluso de menor nivel, abrazar la permanencia sería un milagro indigno de la pésima gestión económica, social y deportiva, más pendiente del dinero y fiestas tan precipitadas como inoportunas, que han señalado la cuesta abajo.

Compartir
Escrito por
Alejandro Vidal

Alejandro Vidal, inscrito en el Registro Oficial de Periodistas con el número 13.993 y en el de Radio y Televisión con el número 4.252, fue miembro del equipo fundador de Antena 3 Radio (1982), Premio Deglané al Mejor Director Regional de Antena 3 de Radio en 1988, Micrófono de Oro de la Federación de Asociaciones de Radio y Televisión de España (1993) y Antena de Oro (2011).

COMENTA LA NOTICIA

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Noticias útiles

La guía que todo adolescente debería leer antes de salir de fiesta este verano

Ha llegado el verano. Con él llegan también las fiestas de fin de curso, las graduaciones, las primeras salidas nocturnas con amigos y...

Calendario del Mundial (Hora española)

La fase de grupos del Mundial 2026 arrancará este jueves 11 de junio a las 21 horas con el partido inaugural entre México...

Los días festivos de 2027 en Baleares

El Consell de Govern aprueba el calendario de festivos de les Illes Balears para 2027

Este es el calendario de días festivos de 2026 en Baleares tras Año Nuevo y Reyes

La Consejera de Trabajo, Función Pública y Diálogo Social del Govern de las Illes Balears ha publicado oficialmente el calendario laboral general y...

Artículos relacionados

«Esto no es lo que nos prometieron, señores», por Emilio Pérez de Rozas

Gracias, señor Muslera, muchas gracias, portero amigo. Esas manos de mantequilla nos...

Tres en la Prórroga edición verano: economía barata

El verano ya ha llegado a Tres en la Prórroga. Afuera aprieta...

Sombras en el cabaret

Aquel extraño cabaret abría sus puertas cada noche a las doce en...